AL QUE MADRUGA DIOS LO AYUDA.
Capítulo 62 del Libro Guía de la Grandeza , por Robin S. Sharma (autor de: El monje que vendió su Ferrari).

Ayer pronuncié el discurso de apertura en la conferencia para el equipo de liderazgo de la división de banca telefónica de CIBC. Gran grupo. CIBC es uno de los bancos mas importantes de Canadá, y los asistentes estaban llenos de energía, ganas y eran inteligentes. Compartí con ellos mis ideas a cerca de crear una cultura de altas prestaciones, desarrollar relaciones más profundas y el poder liderar sin la necesidad de tener un título. Luego, les ofrecí algunas ideas sobre el liderazgo personal empezando por el imperativo de madrugar si uno quiere alcanzar lo más alto como ser humano. El silencio se apoderó de la sala. Creí que los había perdido.
Me gusta relacionarme personalmente con el público, de modo que tras la presentación, me quedé gustoso para responder a las preguntas. Me sorprendió la cantidad de gente que me preguntó qué era lo que necesitaban para desarrollar la costumbre de madrugar. “Quiero sacar mas jugo a la vida”, me comentó uno de los directivos. “Me ha gustado tu idea de dedicar una hora sagrada todas las mañanas a alimentar mi mente, cuidar de mi cuerpo y desarrollar mi personalidad”, me dijo otro. “La vida pasa tan deprisa que necesito empezar a levantarme temprano si quiero sacar más de mis días”, me comentó otro.
Resulta fácil olvidar que nuestra vida externa refleja nuestra vida interna y que levantándonos temprano todos los días para realizar alguna tarea de desarrollo interior, nuestra vida mejorará espectacularmente. ¿Cómo puedes ser una fuente de energía positiva para los que te rodean si tú mismo no tienes energía? ¿Cómo puedes ayudar a los demás para que den lo mejor de sí mismos si tú mismo no te has conectado con lo mejor que hay en ti? Levantarte temprano para hacer tus tareas interiores, ampliar tu mente, agudizar tu filosofía de la vida o repasar tus objetivos no es una pérdida de tiempo. Esa “hora sagrada” infunde a cada minuto de lo que te queda de día con una perspectiva que eleva todas y cada una de las áreas de tu vida. Te transformará. Te hará mejor como líder, como padre, como ser humano. He aquí seis sencillas prácticas para ayudarte a levantar temprano (las 5:00 hrs. es buena hora):
NO COMAS NADA DESPUÉS DE LAS SIETE DE LA NOCHE : Dormirás más profundamente y mejor. No es la cantidad de sueño sino la calidad lo que cuenta.
NO TE ENTREGUES A LA CAMA : Cuando suene el despertador salta de la cama y empieza el día. Cuanto más tiempo te quedes en la cama después de que haya sonado el despertador, mas posibilidades hay de que la voz de tu cabeza diga algo como: “Quédate en la cama. Duerme un poco más. La cama está calentita. Te lo mereces”.
PONTE AL MÁXIMO FÍSICAMENTE: Ésta es una gran idea. Veo que cuando estoy al máximo físicamente – haciendo gimnasia cinco o seis veces a la semana y comiendo bien – no me cuesta nada salir de la cama a las 5:00 hrs o a las 4:00 hrs. Estar en buena forma es una iniciativa estupenda que influirá positivamente en todas las áreas de tu vida.
DEFINE TUS GAO: En su libro Built to Last [ “Construir a largo plazo” ], Jim Collins acuñó el acrónimo GAO, que significa Grandes y Audaces Objetivos. Los objetivos aportan vida y energía a tus días. La mayoría de gente no se levanta temprano por que no tiene razones para hacerlo. El secreto del entusiasmo (y de madrugar) es tener un propósito. Los objetivos te inspiran y te dan motivos para madrugar todas las mañanas. Coger tu diario y señalarte los objetivos para los aspectos centrales de vida, de cara a los próximos años te rendirá grandes resultados. Encenderá el fuego en tus entrañas y te llenará de entusiasmo.
ADELANTA TREINTA MINUTOS EL DESPERTADOR: Compartí esta idea en un reciente “Fin de semana de levantarse al máximo”, un taller al que acude gente de todo el mundo para aprender a vencer sus miedos y vivir plenamente. Acabo de recibir un correo electrónico de una participante española. Este pequeño truco le ha cambiado la vida por completo. Cree estar despertándose a las seis, pero cuando ya ha salido de la cama se da cuenta de que sólo son las cinco y media y dedica ese tiempo extra a meditar, leer o hacer ejercicio. Ahora cuida de su vida interior y los resultados que ha obtenido han sido excelentes. Su negocio tiene más éxito que nunca. Su vida familiar va viento en popa, y ella se siente increíblemente feliz. Sé que parece un truco tonto, pero funciona.
DATE TREINTA DÍAS: Uno de mis clientes favoritos es la NASA. Están siguiendo nuestro programa Cultiva al Líder para desarrollar talentos de liderazgo entre su gente. Me encanta esa organización porque realmente aspira a la excelencia. Una de las cosas que he aprendido de la NASA es que el trasbordador espacial gasta más combustible durante los minutos inmediatos al despegue que durante todo su viaje alrededor del planeta. ¿Por qué? Porque al principio necesita superar la tremenda resistencia de la gravedad, pero, a medida que la va venciendo, le es cada vez más fácil ascender. Es una idea que merece ser meditada. El cambio personal constituye un proceso cuya dificultad es mucho mayor al principio. No se produce en un día ni en una semana. Lleva tiempo vencer la resistencia de las viejas costumbres. Pero tras unas cuantas semanas, tu vida puede ser mucho mejor si así lo decides. Date treinta días para implantar una nueva costumbre.
Así pues, entra a formar parte del Club de las 5:00 hrs. Gana la batalla a la cama. Pon tu mente por encima del colchón. Madruga. Y recuerda lo que dijo Benjamín Franklin: “Ya tendrás todo el tiempo del mundo para dormir cuando estés muerto”. Un tipo listo.
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